CÁMARA DE COMERCIO ECUATORIANA NÓRDICA
CCEN

ASAMBLEA GENERAL
INFORME UNIFICADO DE ACTIVIDADES
Presidencia de Directorio y Presidencia Ejecutiva
(28 de marzo 2019)
Versión artículo CIE

A) INTRODUCCIÓN

Entorno Económico Global

Al 28 de marzo de 2019, la economía ecuatoriana refleja una acumulación de desequilibrios vinculados a los resultados de una política de estabilización con tasas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) inferiores al 2% promedio anual, con una previsión inferior al 1% para el 2019. Es decir, un crecimiento que siendo inferior al 2%, promedio anual con el que crece la población ecuatoriana, significa un agravamiento del desempleo o del potencial de la economía para generar bienestar.

Es importante resaltar que ese aumento del desempleo, síntoma de un estancamiento económico, se produce a la par de un aumento de la inflación, fenómeno conocido como “estanflación”, prueba de la existencia de problemas estructurales no resueltos como:

– Una composición del gasto con predominancia del gasto corriente sobre el de capital, donde la inversión en infraestructura, desarrollo tecnológico y formación laboral ha perdido terreno frente al gasto en bienes y servicios; y
– Una dependencia de la economía a ingresos generados por productos con precios de alta volatilidad en los mercados internacionales, como el petróleo, agropecuarios tradicionales, ciertas materias primas y los provenientes de las remesas de ecuatorianos residentes en el exterior.
– Composición y dependencia que por su volatilidad han agravado permanentemente el déficit de la balanza de pagos, acumulando durante varios gobiernos la relación deuda-PIB que hoy bordea el 50%.

En observación a lo anterior, Christine Lagarde, Directora Gerente del FMI ha aclarado que para la obtención del préstamo dirigido a aumentar el gasto social, las autoridades ecuatorianas estarían comprometidas a fomentar la creación de empleo, restaurar la competitividad, fomentar el crecimiento dando lugar a la inversión privada, aumentar la transparencia y contrarrestar la corrupción.

Los condicionamientos expresados incluirían la generación de eficiencia en los sistemas tributario y energético, la moderación salarial del sector público, facilidades para la contratación laboral, robustecer el área de supervisión de bancos y cooperativas, aumentar la autonomía del Banco Central del Ecuador (BCE) y establecer un mayor colchón de reservas para proteger la dolarización.

Condicionamientos de los cuales particular atención merece lo dirigido al sector energético, hidrocarburos y electricidad que según denuncias de prensa se halla afectado por abuso de poder y corrupción sin precedentes, reduciendo inversiones rentables, el avance tecnológico y mejoras de productividad, atentando contra el bienestar de la población, la paz social y estabilidad política.

Ante tales circunstancias, el acuerdo con el FMI siendo para un crédito por $ 4.200 millones a desembolsarse en tres años con un primer tramo de $ 652 millones ayudará al país a cubrir los desequilibrios temporales de balanza de pagos y las dificultades de captación de recursos en los mercados internacionales. No obstante, las críticas al acuerdo con el FMI no se han hecho esperar. El Frente Unitario de Trabajadores (FUT) y otras organizaciones gremiales han expresado su rechazo argumentando que el acuerdo “aumentará el costo de vida y pondrá en riesgo la seguridad de trabajadores y empleados”.

Por su lado, en defensa a la firma del Acuerdo, el Ministro de Finanzas ha expresado que la apertura mostrada por la comunidad financiera internacional generará nueva inversión, nacional e internacional, llamando a la ciudadanía a apoyar el plan para “sacar al país adelante”.

Lo expresado a lo largo de este informe, no solo abona a nuestra percepción como Cámara de Comercio Ecuatoriana Nórdica, sobre la gravedad de los desequilibrios económicos prevalecientes y del descontento social en marcha, sino también a la necesidad de lograr un Gran Acuerdo Nacional entre entidades y actores claves para “Transformar la Desgracia en Bendición, en camino hacia el Desarrollo Económico y Social del Ecuador”.

A lo anterior se suman los destrozos de los diferentes desastres naturales con impacto sobre vivienda, producción, empleo, ingresos, infraestructura de transporte, riego, drenaje y abastecimiento eléctrico, lo que al momento de escribirse este informe ha servido para acusar a la administración de turno de malversación de fondos aplicándose glosas con responsabilidad penal.

B) EMPRESAS CCEN Y ACTIVIDADES DE APOYO

En general, las empresas CCEN han sufrido de uno o más problemas que caracterizan la crisis descrita a cuya solución la CCEN ha prestado asistencia fortaleciendo su relación con las entidades públicas involucradas. En ese accionar, esta administración ha logrado una relación directa al más alto nivel de los poderes de Estado: Secretaría General de las FF.AA. y Dirección General de Intereses Marítimos (DIGEIM), ministerios de Industrias, Comercio Exterior, Ambiente y Cultura – Dirección Nacional de Patrimonio Cultural.

A nivel de empresas asociadas, aunque existen excepciones que en la coyuntura se han defendido en el mercado de manera excepcional, varios de nuestros miembros miran con recelo su futuro inmediato. Durante el periodo varias empresas han requerido nuestra asistencia para mantenerse en el mercado y otras para abrir mercados en los países nórdicos. En estos casos las entidades de apoyo que la CCEN mantiene en el exterior resultan ser un elemento catalizador de esfuerzos de significativa importancia.

En cuanto a las actividades desplegadas por la CCEN en favor de sus miembros, podemos informar que éstas, frente a las diversas entidades y actores involucrados, han sido excepcionales. Sin duda, podemos afirmar que hemos cumplido nuestro cometido más allá de lo establecido en el plan anual CCEN 2018.

C) SITUACIÓN FINANCIERA CCEN

Conforme lo indican en detalle los informes de contabilidad y del Comisario, nos complace informar que durante el ejercicio 2018-2019 la situación financiera de la CCEN mantuvo su tendencia a mejorar.

Galo Abril O.
Presidente Ejecutivo